miércoles, 24 de junio de 2015

Críticas conjuntas: Muse - Drones (2015)




Diego: ¡Buenas a todos! Finalmente, seis meses después, tras un curso exigente, una exposición de Física y Música, una obra de teatro y unas pruebas de acceso al conservatorio estoy aquí de vuelta (sonido de aplauso rabioso). Entrando en materia (porque mi vida os la trae un poco al pairo, lo comprendo), Muse han sacado su séptimo disco a principios de este mes, y conociendo a la redacción de este blog, la verdad es que la crítica ya venía tardando. Así que aquí está. Por mi parte, como fan del grupo desde el 2006, puedo decir que, a pesar de tener alguna canción que me chirría, Drones sale bien parado en el cómputo global. Si bien no es su mejor álbum, supera sin lugar a dudas a The 2nd Law, del cual me sobra la mitad del disco. No obstante, hoy me acompaña nuestro querido Quixote, quien en 2012 dijo que “si su séptimo disco fuera de versiones samba de canciones del “Hullabaloo” lo compraría”. Me temo que a día de hoy alguien se arrepiente de sus palabras…


*Nota: Hullabaloo es una recopilación de descartes del álbum Origin of Symmetry

Quixote: Aquí estoy. Y sí, supongo que me arrepiento de aquella declaración, aunque no hay duda de que un disco de versiones samba del “Hullabaloo” sería la leche. El caso es que tu dices que Drones es mejor que The 2nd Law, cosa de la que yo no estoy tan seguro. Puedo comprender que no tiene puntos tan bajos, pero por otra parte tampoco los tiene tan altos. Es una experiencia bastante poco memorable, por lo general.

D: Sí, la verdad es que no tiene canciones tan memorables como Panic Station. Ahora bien, el problema del The 2nd Law es que, en su mayoría, esos puntos álgidos vienen de introducirse en un estilo que no les define, como el funky ochentero a lo INXS en el caso de Panic Station. En cambio, en Drones siento que vuelven a ser ellos y no una amalgama de estilos a caballo entre el Romanticismo y el dubstep.

Q: Yo creo que ya me estaba acostumbrando a los Muse que eran de todo menos Muse, y esta supuesta vuelta a los orígenes me ha dejado bastante frío. He escuchado este Drones unas cuantas veces, y sigue costándome encontrar matices interesantes que merezca la pena resaltar. Me parece muy aburrido, que es algo de lo que no se podía acusar a The Resistance ni a The 2nd Law, por malos o inconsistentes que fueran.

D: Sí, aunque los otros dos también fueran (supuestamente) discos conceptuales, veo el tiro más centrado en Drones. Aquí el señor Bellamy ha dado rienda suelta a su vena paranoico-conspiranoica, y como resultado tenemos un disco conceptual de un operador de drones militares de Langley, Virginia, que primero se ve oprimido por la circunstancia, pero que finalmente se libera de sus cadenas. Todo muy al estilo The Wall, salvando las distancias.

Q: La cosa es que la vena paranoica esa se ha apoderado por completo de Bellamy, incluyendo de sus habilidades compositivas. Si sus letras nunca han sido precisamente dignas de Bob Dylan, aquí toca fondo con algunos temas que dan vergüenza ajena. Que no me importa mucho el hecho de que esté obsesionado con los gobiernos totalitarios y los robots, pero hay que saber hacerlo bien. En cualquier caso, el carácter de álbum conceptual sí que aporta cierta consistencia al disco, cosa que no se observaba en otros trabajos anteriores, a lo que añadimos el hecho de que se han cortado un poco a la hora de profanar a sus influencias, siendo más originales, hasta cierto punto.

D: Sí, en el tema letras Drones sale bastante mal parado en alguna que otra ocasión. Para mí, toca fondo en ese aspecto en Defector ( Yeah, I'm free/From your inciting/You can't brainwash me/You've got a problem). Por ello, en gran parte, me daba reparo compararlo con el grandioso The Wall. Y sí, aquí se han cortado más a la hora de plagiar a sus influencias. Recuerdo que del The 2nd Law era abiertamente una canción de U2. No obstante, más allá de las letras o las fuentes, lo peor de Drones a mi juicio ha sido el hecho de escuchar alguna canción (sí, Mercy, te estoy mirando a ti) y pensar que sonaba a masa informe. Es decir, que tenía ese sonido predefinido y homogéneo de la escena actual del rock hacia el que todo el mundo tiende. Porque, puede que te gustase su música o no, pero es que con Muse nunca antes había experimentado esa sensación de “esto lo he escuchado ochenta veces en lo que llevamos de año”

Q: Como tú has dicho, es un disco falto de ideas, que yo considero peor a un disco con malas ideas que por lo menos entretiene. The 2nd Law es The Room donde Drones es... no sé, Avatar. No sé si es el mejor ejemplo, pero es el primero que se me ha ocurrido. Lo han intentado colar como un retorno al viejo Muse pero en realidad no sólo no se parece al viejo Muse, si no que te deja completamente frío. Sobra decir que vería The Room cien veces antes que Avatar.

D: Pues odias mucho Avatar.

Q: Intentaré pensar en un ejemplo mejor en el transcurso de esta crítica. Dejémoslo en Piratas del Caribe 4 mientras tanto.

D: En cualquier caso, comprendo lo que dices. En sí, el componer un disco partiendo de la falta de empatía del mundo actual ejemplificándolo en la guerra a distancia a través de aeronaves no tripuladas suena interesante. Sin embargo, como tú bien has comentado, Drones tiene poco del viejo Muse que nos trataban de vender. Si acaso, puede recordar al primer disco en ciertos detalles como el pre-estribillo de Revolt, pero, por lo general, con Drones siento que se ha intentado hacer una panorámica a la carrera del grupo. Y hay veces que funciona como en Reapers o en The Handler, pero, en otras ocasiones, parece que han recordado las partes más mediocres de trabajos anteriores. Esto sucede, por ejemplo con Defector, que bebe de las partes de The Resistance en las que Matt Bellamy intenta desesperadamente ser el hijo ilegítimo de Freddie Mercury.

Q: Creo que esa panorámica que mentas es muy por encima y con la intención de destruir. Como un dron, vamos. Bromas aparte, el disco como concepto al menos tiene sentido, lo que es encomiable. Lo que no tiene es chicha alguna: el efecto de “masa amorfa” que comentabas me pasa a mí con prácticamente todas las canciones. Es por eso que tampoco estoy entrando en detalle con ninguna. Quiero decir, hay una canción que se llama Aftermath, al parecer. ¿Podrías tararearla, o algo? Lo dudo un poco, porque yo la he escuchado por lo menos cuatro o cinco veces y no puedo decir ni una sola cosa, ni buena ni mala. Y The Globalist durará diez minutos, y hay gente que ya la considera mejor que la trilogía de Exogenesis y Citizen Erased juntas, pero aparte de esos ecos de Morricone (que no es siquiera la primera vez que fusilan al pobre hombre), es totalmente plana.

D: Mira tú por dónde, para mí The Globalist es de lo mejorcito del disco. Sin sacrilegios, porque Exogenesis es de lo mejor de la carrera de Muse en general, pero está bastante bien. Y en cuanto a lo de Aftermath mientras te leía he intentado tararearla y no he podido, lo que reafirma tu argumento. Y bueno, por el lado del plagio a Morricone, no sé hasta qué punto es una copia al italiano o meramente un intento de “Knights of Cydonia 2”. Por otro lado, todavía no hemos hablado de “Drones”,  la canción que cierra el disco, que es básicamente 3 minutos de canto gregoriano, o algo que se le parezca. Si bien es coherente con el contenido global, puesto que es un canto a todas aquellas víctimas que han sido asesinadas por un ente impersonal como es un dron, la reacción que causa de por sí es algo como “¿qué c*** hace esto aquí?”

Q: Al parecer es un motete renacentista de Palestrina. Ya sabemos lo mucho que le gusta a Matt hacer cosas de esas, sin que vengan a cuento, ya fuera el solo de piano de Rachmaninoff en Butterflies and Hurricanes o el francamente innecesario homenaje a Saint-Säens en I Belong to You. Son guiños, y se notan menos que si atracas salvajemente a Queen, así que es comprensible que recurra a ellos. Por concluir un poco ya, creo que en los últimos años he empezado a dejar atrás a Muse en muchos sentidos. Sigo teniendo sus discos, y un póster, pero tampoco me interesan demasiado a estas alturas. Es el ciclo sin fin, o algo así. El único factor que me hace volver a ellos es la nostalgia, y no recuerdo la última vez que escuché una canción suya deliberadamente. “Drones”, por lo general, no ayuda mucho a recuperar mi atención. Igual si hubiera salido en 2012, estaría escuchándolo a todas horas, pero ahora mismo no me convence.

D: Con Muse me sucede algo parecido, pero quizás no de forma tan acusada. Yo lo veo como el efecto “comida de la abuela”. Es decir, fue de lo primero que probaste, y por ello siempre vas a tener un recuerdo especial, pero jamás será como el primer día. En cualquier caso, para finalizar, si tuvieras que destacar tres canciones de Drones, ¿cuáles serían? Por mi parte, son Reapers, The Handler y The Globalist.

Q: Me quedaré con Reapers y The Handler, también. Y por variar, no me molesta demasiado Dead Inside. Supongo que esas tres.


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¿Tengo que escuchar esto?


D: Con cierto reparo (porque creo el disco no es tan malo como pueda parecer tras leer la crítica), pero sí.

Q: Yo diría que hay otras cosas mejores con las que pasar el tiempo, pero tampoco va a quitarte las ganas de vivir.


Si solo tuviera que escuchar una canción


D: Por mí lado, puede ser Reapers, The Handler o The Globalist.

Q: Yo también me quedo con Reapers y The Handler, pero escojo Dead Inside por variar.


¿Dónde debería escuchar esto?


D: Preferiblemente a oscuras en una Jaula de Faraday, para eludir al gobierno que te espía y manda asesinos a distancia


Me ha gustado, ¿dónde hay más?


Q: Tienes cinco discos de Muse anteriores que son (creo) indiscutiblemente mejores, así que si esto te gusta, harías bien en escuchar el resto. Si eres un veterano y conoces el resto de su discografía, eh, siempre está Radiohead, supongo. O cambia de aires y escucha a Los Chunguitos, que son canela fina.

D: Si te gusta, vete a por Origin of Symmetry o a por Black Holes and Revelations. Si no, ve a por The Wall, que nunca está de más escuchar un disco conceptual con mayúsculas de vez en cuando.

3 comentarios:

  1. Muy de acuerdo en general con la vuestra opinión. Aunque la tríada ganadora para mí sería "Reapers", "Dead Inside" (la primera, de cabeza, y con diferencia), y luego... pues no lo sé. "The Handler" me ha parecido buena, pero me ha pasado algo desapercibida al cabo; "The Globalist" me estaba encantando mientras la escuchaba, pero la he olvidado inmediatamente después. Así que al final escogería "Mercy", que a pesar de ser el claro ejemplo del "esto lo he oído ya", me gusta desde la primera escucha y la recuerdo.

    A ver para cuando más críticas de estas, hermosos :)

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    Respuestas
    1. Si es que Mercy es el claro ejemplo del rompeestadios, aquella canción que está pensada para que 50.000 personas griten a coro el estribillo. Por ello, malo es si no se te queda en la memoria. En cualquier caso, lo mejor de esta canción es su uso en el tráiler del Arkham Knight (https://goo.gl/MPckog), en el que mientras el tanque/bat-móvil está escupiendo infierno se escucha aquello de "Show me Meeeeeeeeeeeercy/ From this killing machines". Sublime.

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  2. Os recomiendo que realicéis otra escucha del disco entero leyendo las letras explicadas en genius.com. Se entiende el álbum como un todo y se ve la historia de la que habló Matt de cómo un héroe reprimido acaba convirtiendose en el villano que acaba de derrotar.

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